A partir del relevamiento y diagnóstico de los procesos a mejorar, se definen las acciones junto con el cliente que permiten hacer más eficientes los procesos y lograr una mayor productividad.
Las oportunidades de mejora suelen concentrarse en: pedidos de venta incumplidos o con entregas tardías, costos ocultos, costeo de productos mal calculados, desperdicios excesivos, procedimientos duplicados o inexistentes, tiempos de fabricación excesivos, quiebres en el abastecimiento, faltantes de productos.
